Por una infección de garganta que está aquejando a Emilie, los conciertos del 16 y 17 de febrero se reprogramaron para el 15 y 16 de marzo.
Por otro lado, Emilie dejó un mensaje en respuesta a los reiterados pedidos de entradas gratis de parte de algunas personas. Lo dejo traducido a continuación, quienes prefieran leer el original, pueden encontrarlo aquí.
¿Adivinen qué? Es suficiente. A todos aquellos que me están pidiendo entradas gratis, gratis esto, gratis aquello, déjenme informarles que la cantidad de dinero que perdí en las giras durante los últimos 5 años está muy cerca de ser astronómica, es bastante más que el salario anual de un Norteamericano de clase alta, y de hecho alcanzaría para comprar una ciudad pequeña. No hago dinero por mis conciertos. Soy una artista verdaderamente independiente (cansada de los managers ladrones, hago todo por mi cuenta) a quién le importa mucho más el arte que si tengo o no un hit en la radio (que, por cierto, es algo que parece que jamás voy a conseguir), y, por esto, recibo pagas muy bajas (especialmente en EEUU, donde mi audiencia es mucho, MUCHO más chica que en el resto del mundo) que no son suficientes para cubrir el increíblemente alto costo de llevar una banda, un equipo y un bus en una gira. Por cierto, sí, la banda recibe su paga. El equipo recibe su paga. El chofer recibe su paga. Mi agante recibe su paga. ¿Adivinen quién es la única persona que no recibe su paga? Vamos, pueden hacerlo…
Salgo de gira exclusivamente porque amo hacer música más que cualquier cosa en el mundo, y porque amo cantar, verme y conectarme con todos ustedes en ese nivel realmente mágico que me permiten. Todo esto lo hago voluntariamente, sin rencores, y con una cantidad infinita de amor en mi corazón.
Así que, en conclusión, cuando me persiguen repetidamente via Twitter/E-mail para que les dé entradas gratis, VIP gratis, cualquier cosa gratis como intercambio por viajar a una ciudad, por teñirse su pelo, por un maldito abrazo, o por no hacer nada en absoluto (todo lo cuál algunas personas terriblemente equivocadas piensan que me van a beneficiar de algún modo), están haciendo una o todas las siguientes cosas de una forma ignorante y hasta cruel:
A: Pidiendo algo que ni siquiera está en mi poder, ya que no tengo la decisión sobre quién recibe entradas gratis.
B: Haciéndome sentir como un ser humano completamente horrible por no poder cumplir todos sus malditos caprichos y por ende, “decepcionándolos”.
C: Devaluando lo que hago para vivir magramente diciéndome claramente que el show/experiencia musical de 2 a 3 horas que ofrezco en el medio del maldito invierno no vale sus roñosos $15, sino uqe deberían serles dados gratuitamente porque se tiñeron el pelo “por mí”, o algún otro “regalo” (hablemos nuevamente cuando su color de pelo pueda hacer mis compras, ok?)
D: Recordándome una vez más que nada de lo que hago jamás va a ser suficiente, ni mi música, ni mi escritura, ni mi arte, ni mi tiempo, ni mi salud, ni mis cuerdas vocales destrozadas, ni mi honestidad, ni mi cordura mientras intento manejar (solo algunas de ellas) sus tontas peleas internas, ni mi amor por ustedes, nada.
Finalmente, para aquellos cuya mala educación, tacañería y desagradable sentido de la importancia superan su habilidad para comprender todo de mis más de 140 caracteres, los invito honestamente a guardarse su lástima de 15 dólares, su color de cabello natural, etc. Pero se que sea cual sea su momento en la vida, edad, género, o profesión, hacen mucho más dinero que yo.
El maldito final,
EA
PD: En el lado agradable, al diablo con las grandes discográficas (y las pequeñas) del mundo que claman que ya nadie paga por música, porque hay UNA cosa, y la única cosa de la que saco ingresos, y es de las descargas digitales compradas a través de mi propio sitio e iTunes por Ratas de Plaga honestas, justas, e increíblemente amables alrededor del mundo que saben muy bien que podrían descargar copias pirateadas fácilmente, pero eligen no hacerlo. Por esto les agradezco eternamente y de todo corazón, como Basil, Sir Edward, y los demás cientos de ratitas del Asilo que pueden comer gracias a ustedes
.